Las nuevas tendencias del mobiliario urbano

2018-07-24

Vivimos en una época en la que todo negocio debe contar con la filosofía de “innovar o morir” y los 2,4 billones de usuarios en el mundo conectados a internet a través de dispositivos tecnológicos inteligentes no nos dejarán mentir. Este intercambio masivo de información ha provocado que las personas exijan cada vez más y mejores productos, por ello, es imprescindible estar preparados para la realidad de un nuevo consumidor.

El ámbito del mobiliario urbano no está exento de esta situación y la innovación debe ser uno de los factores que esta industria debería tener como prioridad para sobresalir y satisfacer las necesidades de las personas. El mercado español lo sabe y ya ha introducido importantes aspectos innovadores que se pueden resumir en 3 líneas: “diseños adaptados al entorno y al usuario, materiales ecológicamente sostenibles, y la incorporación de nuevas tecnologías”.

Según la Asociación Española de Fabricantes de Mobiliario Urbano y Parques Infantiles (Afamour), se han identificado hasta 20 puntos de innovación tanto en mobiliario urbano como en las áreas de juego públicas. Ambos comparten como puntos destacables de innovación la integración del diseño como herramienta de valor añadido a sus productos y la sensibilidad medioambiental, mediante el uso de materiales sostenibles y reciclados, madera certificada, la producción con energías limpias, la reducción de uso de maderas tropicales, los tratamiento más ecológicos de la madera, la utilización de nuevas tecnologías con función ecológica y la incorporación del Ecodiseño, es decir, el diseño de productos teniendo en cuenta todo el ciclo de vida del producto.

Dentro de las tendencias que definen el mobiliario urbano actual, se encuentra un diseño que responda y se adecúe al entorno, a los espacios, coloridos y los usos que la sociedad demanda.

La personalización y la adaptación a las necesidades de los entornos se han vuelto cada vez más importante. “Desde la simple personalización con escudos municipales hasta la realización de diseños exclusivos y específicos de cada ciudad, el equipamiento urbano se convierte en un aspecto diferenciador e identificador de los municipios”, afirma Afamour.

Explica también que con el actual ritmo del mercado, los diseños envejecen antes y tienen una rotación muy rápida y un ciclo de vida muy corto que obligan a los diseñadores y fabricantes a desarrollar modelos nuevos constantemente.

El espacio público es un ámbito tremendamente cambiante y dinámico donde factores como la inmigración, las nuevas formas de cultura urbana o el envejecimiento de la población exigen del diseñador una respuesta flexible que dé lugar a la creación de elementos de mobiliario urbano polivalentes y de nueva tipología. Se puede dar respuesta a las necesidades específicas de cada franja de edad, por ejemplo con bancos de dos alturas para niños y mayores.

La tendencia social al individualismo y a la socialización virtual también son detalles que se notan en los nuevos diseños, por ejemplo con sillas individuales combinadas con los tradicionales bancos corridos o con espacios destinados para el uso de ordenadores u otros aparatos tecnológicos de las nuevas redes sociales.

Respecto a su estética, predominan las líneas cuidadas que permiten integrarlos en el espacio público y humanizar el entorno urbano. Estructuras ligeras, transparentes, ocupando el mínimo espacio que se mezclan con su entorno y se integran en la escala urbana.

Colores que favorecen el mimetismo e intentan pasar desapercibidos, y variedad en los materiales. Hoy se usan materiales como el vidrio, el acero, el aluminio, la madera, el plástico, y el hormigón.

La tecnología de nueva generación permite el diseño a la carta de los compuestos sintéticos y desarrollar los materiales activo-inteligentes.

Otro punto innovador en el sector del mobiliario urbano es la propuesta de nuevas respuestas a nuevas funciones, por ejemplo: ceniceros para dar respuesta a la nueva legislación antitabaco o el servicio de parking y alquiler de bicicletas.

Por último, una tendencia futura es la aplicación de tecnología al mobiliario, de forma que además del uso tradicional pueda aportar otro tipo de información a los municipios y ser un elemento que ayude a la gestión del entorno urbano. Por ejemplo, sensores de humedad que eviten el riego después de llover o sensores de nivel de ocupación de los contenedores urbanos.

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